sábado, 20 de mayo de 2017

Reseña: Extinción, de Ramón Hernández Periáñez

¡Hola, amigos!

Hoy os traigo otra reseña, en esta ocasión, de mi primera novela de zombies.

Ahí va:




RESEÑA

EXTINCIÓN: EL ACCIDENTE

Autor: Ramón Hernández Periañez


Esta novela trata sobre un futuro ficticio, en 2.038, un futuro en el que los cíborgs y las tecnologías son algo común. Elliot Allness, un cíborg creado para heredar la fortuna del multimillorario Sr. Allness, encuentra sobre su escritorio unos misteriosos documentos sobre la creación de una vacuna que, en teoría, puede conseguir convertir en “super humano” a quien se la inyecten. El cíborg, junto con un grupo de científicos, decide llevar a cabo el experimento con el ánimo de llevar a la humanidad un paso adelante. Pero el experimento resulta fallido y actúa de forma contraria a la que esperan, por lo que tienen que crear un antídoto con el que contrarrestar los efectos del virus.

viernes, 19 de mayo de 2017

Lupa: quinta parte (el desenlace)

¡Hola, amigos!

¿Qué tal la semana? Espero que muy bien. Por mi parte, muy bien y trayendo buenas noticias: ¡al fin he terminado el relato de Lupa! Parecía eternizarse, como me pasó con el de Montserrat, pro al fin lo he terminado. Se ha quedado bastante breve, ya que no sobrepasa las ocho páginas, pero estoy contenta con el resultado. Eso sí, imagino que dentro de unas semanas le daré un repasillo para asegurarme de que no he dejado muchas redundancias ni errores de estilo. Pero corto el rollo y os voy al lío:

Si os apetece consultar las primeras partes del relato, aquí os las dejo:


Y ya os traigo el desenlace. ¡Espero que os guste!


LUPA

Quinta parte

Noemí Hernández Muñoz






En el interior, iluminado por velas, la Loba se mecía al son de una música inexistente. El Baboso, sentado en un sillón viejo y raído la observaba con un embeleso impropio de una persona cuerda. Al menos, así lo imaginaba Princesa, que sólo veía su cabeza calva por la espalda y sus brazos apoyados sobre el tapizado del sillón.

Poco a poco, la Loba empezó a quitarse la ropa. Primero, las botas altas, seguidas por la blusa. Siguió meciéndose con lentitud, mientras el Baboso permanecía inmóvil. Luego, su minifalda cayó al suelo. Desde fuera, Princesa pudo oír el golpe de la hebilla del cinturón al llegar al suelo. Casi tan fascinada como el viejo sádico, siguió contemplando aquella danza sensual y extraña.

La luz de las velas dibujaba formas misteriosas sobre el cuerpo de la Loba, que se desprendió de las medias red y la lencería. De nuevo tenía aquella mirada, enigmática y amenazadora, que le había visto en el club.

El baile duró unos minutos más. A Princesa se le antojó que su silueta era borrosa bajo esa luminosidad roja y tambalenate. Pero su fascinación por la gracilidad de sus movimienos no disminuyó. Al mismo tiempo, le pareció notar, incluso desde fuera de la cabaña, que el olor a almizcle de aquella mujer se hacía más intenso y lo invadía todo. Era un olor salvaje, peligroso, que le hizo sentir miedo.

Pensó en apartarse de la ventana y volver al coche. Era evidente que sólo estaba haciendo un streptease privado y que todo acabaría en una noche de sexo. No había nada de raro en eso. Pero el instinto le decía que había algo más, un secreto horrible que no tardaría en descubrir y que le cambiaría la vida por completo. Por primera vez desde que había iniciado aquella aventura, temió por su vida de verdad. Pero la curiosidad pudo más y se forzó a permanecer espiando a través de la ventana aun a riesgo de ser descubierta.

Mientras dudaba, la Loba detuvo su balanceo de forma repentina. Princesa tragó saliva, notando que ese olor se intensificaba y la figura de aquella mujer se volvía más borrosa que nunca. Le pareció que toda aquella escena que siguió después se sucedía a camára lenta.

La Loba caminó los pasos que la separaban del Baboso, que abrió los brazos para recibirla en su regazo. Ella se sentó a horcajadas sobre él y le acarició una mejilla al tiempo que lo miraba a los ojos.

Desde su posición, Princesa desentrañó la malignidad de esa mirada. Pero aquello no fue lo más insólito. Princesa no podía dejar de mirar la mano que la Loba había puesto sobre la mejilla del Baboso.

«Le han crecido las uñas desde que salimos del club», pensó tontamente.

Pero lo cierto era que las tenía más largas. De hecho, la mano parecía más grande, la misma Loba parecía más alta y fuerte que antes.

Princesa agitó la cabeza, tratando de sacudirse aquellos pensamientos ridículos de la cabeza. «Estoy demasiado cansada. Es eso», se dijo, tratando de convencerse de que todo aquello era tan irreal como parecía.

En el interior de la cabaña, el Baboso posó una mano sobre uno de los pechos de la Loba con cierta timidez, como si aquella fuera su primera vez. Ella esbozó de nuevo aquella sonrisa llena de misterio y amenaza. Desde fuera, Princesa se estremeció.

«Lo va a matar», supo en ese mismo instante. «¿Cómo no se da cuenta? ¡Lo va a matar!».

Durante un instante, dudó si entrar para impedir aquello que estaba segura de que sucedería. Pero permaneció quieta y con la respiración agigitada. Iba a ver morir a un ser humano. Pero ese ser humano era el Baboso. Era uno de esos hombres que maltrataban y despreciaban a las mujeres, de esos que creía que unas monedas compensaban una humillación, de esos que pensaban que una violación era sexo. Princesa respiró hondo una, dos, tres veces y se dispuso a contemplar el resto.

En ese mismo instante, la Loba apretó un poco más la mano sobre la mejilla de su presa. Princesa ahogó un grito de sorpresa. Aquella mano había vuelto a agrandarse. Sus uñas eran largas como garras y se clavaban sobre la piel del Baboso, que acariciaba su espalda como si no se diera cuenta de lo que sucedía.

La expresión de la Loba cambiaba por instantes. Ya no ocultaba su amenza bajo una máscara de misterio. Princesa casi pudo sentir cómo el rostro del Baboso pasaba de la adoración al miedo mientras la Loba sonreía inquietante. Su cuerpo mutó con una convulsión y de nuevo a Princesa le pareció que crecía. Pero esta vez, lo había visto.

El Baboso trató de quitarse a la Loba de encima, pero ella lo retuvo y, con un poderoso movimiento, hundió la cabeza en el hueco de su cuello.

Princesa observó cómo los brazos de su víctima se contraían en espamos defensivos y después caían con la flacidez de la muerte a ambos lados del sillón.

La joven temblaba, pero, en el fondo, no había sentido nada. No podía sentir pena por él. Permaneció unos segundos que parecieron eternidades frente a la ventana. No era capaz de moverse. Entonces, la Loba levantó la cabeza y la miró, con el rostro teñido por la sangre. Princesa sintió en lo más profundo de su ser su regocijo y comprendió la mirada que le había dedicado al salir del club. «Sabía que la seguiría», pensó.

La mujer-lobo esbozó una sonrisa con sus rasgos semihumanos. Princesa sabía que debería sentirse asustada, pero no era así. Siguió observando aquellas facciones mutadas hasta que se completó su transformación. Ni siquiera apartó la mirada cuando la vio comer.

Unos minutos después, la Loba salió de la cabaña. De nuevo, su cuerpo había adoptado proporciones humanas, pero la sangre seguía cubriéndola. Princesa la esperaba fuera, todavía junto a la ventana.

La Loba se acercó a ella, sonriendo. Por primera vez, su sonrisa le pareció amistosa de verdad.

—Me alegro de que hayas venido —le dijo con una voz más grave y ronca de lo que recordaba—. ¿Me ayudas a ocultar el cadáver?

Princesa asintió, sobrecogida y curiosa a un tiempo. Se sentía como una niña descubriendo un juego nuevo.

La Loba dio unos pasos hacia ella y la abrazó. Princesa aspiró su olor potente y salvaje y cerró los ojos cuando le mordió el cuello con suavidad. El contacto la estremeció del excitación y, cuando los labios de la Loba se separaron de su cuello, sonrió.

La Loba la miró a los ojos con expresión alegre y Princesa notó cómo se extendía por sus venas un poder primigenio que la llenaba de exultación y la hacía jadear de placer. Entonces, la Loba la besó y Princesa degustó el sabor de la sangre del Baboso y la de todos los malnacidos que le habían hecho daño. Supo que esa no sería la última noche que bebería del néctar de la venganza.





¿Qué os ha parecido el final? Espero que os haya gustado leerlo tanto como a mí escribirlo. Os dejo un apunte erudito por si no entendéis el por qué del título Lupa:

En latín, la palabra lupa significa loba, pero los antiguos romanos también la utilizaban para nombrar a las prostitutas. De hecho, de lupa nos viene la palabra lupanar.

Seguro que conocéis la historia de Rómulo y Remo, los fundadores de Roma. Se dice que fueron niños abandonados a los que una loba amamantó, ¿verdad? Pues hay teorías de que esa loba no era un animal, sino una prostituta. No sé hasta que punto es así, en cualquier caso, me parece un dato interesante.

En este relato he tratado de juntar la figura del hombre lobo (en este caso, mujer loba) con la etimología de la palabra lupa. Ya os toca a vosotros juzgar si ha salido bien o no.

Por cierto, si os ha gustado mucho o lo queréis tener en el ordenador para leerlo con más tranquilidad, desde aquí lo podéis descargar en pdf.

¡Eso es todo por hoy, amigos! ¡Espero vuestros comentarios!

viernes, 12 de mayo de 2017

Lupa: cuarta parte

¡Hola, amigos!


Os traigo la cuarta parte del relato de Lupa recién salido del horno, como quien dice. Sé que la última vez dije que sería la última parte, pero me temo que no va a ser así. Igual que con las copas, nunca se dice que es la última, sino la penúltima, ja, ja, ja.



Por si queréis refrescar la memoria, os dejo la primera, la segunda y la tercera parte, a las que podéis acceder mediante los enlaces.



Y, sin más demora, aquí tenéis la cuarta parte:



LUPA

(Cuarta parte)

Noemí Hernández Muñoz




Llevaba conduciendo más de dos horas. Princesa no sabía a dónde se dirigían, pero comenzaba a pensar que todo había sido una mala idea. En más de una ocasión había estado a punto de cabecear al volante, pero no había perdido la pista del otro coche.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Reseña: Los secretos de un recuerdo, de Andrea Golden

¡Hola a todos!

¿Qué tal? Yo ya empiezo a notar que la normalidad vuelve a mi blog y que estoy mucho más tranquila con mis estudios y mi actividad literaria...

Tanto es así que os traigo una publicación extra al blog. Los que ya me conocéis, sabéis que sólo suelo publicar los viernes y, ocasionalmente, algún vídeo los sábados. En este miércoles os traigo una reseña de una novela que me ha gustado mucho:


RESEÑA

Noemí Hernández Muñoz

Los secretos de un recuerdo, de Andrea Golden





Esta novela de Andrea Golden, autora también de Tocando el cielo de Manhattan, está cosechando mucho éxito en Amazon, ya que ha resultado ganadora del Premio Eriginal Books 2017 y, por lo que he podido ver, tiene muchísimos comentarios positivos de lectores, la inmensa mayoría de cinco estrellas. Por eso, cuando la autora contactó conmigo para ofrecerme esta lectura, no pude negarme y, desde luego, no me arrepiento de ello.

Aunque el tema sobre el que trata no es lo que suelo leer (los que me conocéis mas ya sabéis que me decanto, sobre todo, por la fantasía y el terror), debo decir que esta novela me ha atrapado.

Trata sobre Rebecca, una anciana judía que debe declarar en un juicio sobre el holocausto de la Alemania nazi. La acusada, ya fallecida, era conocida como la “Tétrica Elena”, pues todos los judíos forzados a trabajar en la fortaleza de Dresden la apodaban así por ser ella quien se encargaba de elegir a dedo a los presos que iban a morir.

La trama está llena de elementos sorpresivos relacionados con el amor, a pesar del ambiente hostil en el que se mueven los personajes. Los lazos de amistad entre los prisioneros, así como el delicado amor que va surgiendo entre los personajes protagonistas, atrapan al lector.

Asimismo, los saltos temporales a causa del uso de narradores diferentes (Rebecca y su nieta por un lado y la “Tétrica Elena” por otro) nos ayudan a comprender la historia en toda su plenitud.

La narración, en general, ha sido de mi agrado. He leído la novela en tres o cuatro noches, para que os hagáis una idea. Si debo ponerle pegas, diria que me habría gustado aún más si estuviera narrada en pasado en luegar de en presente. Pero, debo reconocer que, después de varios capítulos, te acostumbras al tiempo narrativo sin problemas.

La parte que más me ha gustado es, sin duda, la dedicada a las memorias de la “Tétrica Elena”, que es el personaje más carismático, desde mi punto de vista.

En definitiva, es una obra que recomiendo.

¡Enhorabuena a su autora!



Por si a alguien le apetece leerla, le pongo el enlace de compra a Amazon.

Y, siguiendo con las buenas noticias, os advierto que la autora me ha propuesto repartir 10 cheques-regalo para comprar Los secretos de un recuerdo (versión kindle) en Amazon a los diez primeros comentaristas de esta entrada en el blog.

Normas para conseguir uno de los cheques-regalo para conseguir esta estupenda novela:

1) Ser seguidor del blog, ya sea pulsando el botón de seguidores azul situado al comienzo de esta entrada a la derecha o el botón de seguidores de Google+, también arriba a la derecha.

2) Ser uno de los diez primeros comentaristas de esta entrada.

3) Comprometerse a dejar una reseña en Amazon después de haber leído el libro.

Después de realizar estos pasos (si sois uno de los diez primeros comentaristas, recordad), me podéis enviar un correo electrónico a ladoncellaerrante@gmail.com para que os ponga en contacto con Andrea Golden, la autora, que será quien os facilite el premio.

Y, para seguir con las buenas noticias, Andrea Golden, que es un primor, me ha dicho que quiere participar todo cuanto sea posible en el blog, así que, si en vuestros comentarios queréis hacerle preguntas o cualquier otra cosa, ¡no dejéis pasar la ocasión!



Eso es todo por hoy. ¡El viernes os traeré la tercera parte de mi relato Lupa!
¡Un fortísimo abrazo, amigos!

viernes, 5 de mayo de 2017

Lupa (tercera parte)




¡Hola, amigos!

Ya os traigo la tercera parte de Lupa. Creí que me daría tiempo a terminar el relato entero, pero no. Así que os traigo lo que he terminado de escribir ahora mismo. ¡Espero que os guste!

Ah, y si os apetece refrescar la memoria, os dejo el enlace a la primera parte del relato y a la segunda parte. ¡Que disfrutéis de la lectura!



LUPA


Tercera parte

Noemí Hernández Muñoz



La Loba realizó su baile habitual en la barra. Su cuerpo, brillante de aceite perfumado, se movía al compás de la música, giraba y se contoneaba con una elegancia seductora que ninguna otra de las chicas sabía imitar.

sábado, 29 de abril de 2017

LUPA (segunda parte)



¡Hola, amigos!

Ya os traigo la segunda parte de Lupa. Me ha salido cortita porque esta semana tampoco he tenido mucho tiempo, ya que el jueves tuve la presentación de El poder del medallón en el instituto de mi pueblo. Por cierto, ¡los profes se están planteando ponerlo de lectura para los chicos de 2º de la ESO el próximo curso!

La semana que viene ya no tendré la agenda tan apretada, así que podré hacer las publicaciones a su debido tiempo y tendrán la extensión normal.

Si queréis refrescar la memoria y leer de nuevo la primera parte de Lupa, pinchad aquí. Y ya, sin más preámbulos, os dejo con la segunda parte de este relato:



LUPA

Noemí Hernández Muñoz



La Loba pasó junto a ella sin mirarla en dirección a los camerinos, a pasos tan ligeros que cortó el aire. Princesa la siguió con la mirada, sintiendo en el ambiente su olor, almizcleño y salvaje.

sábado, 22 de abril de 2017

La estantería de Noe: Las Traquinias, de Sófocles



¡Hola a todos!


¿Qué tal?


Yo empezando a relajarme, al fin, después de esta semana tan liosa y con muchas ganas de pasearme por los blogs de mis compis para disfrutar de sus relatos.


Os paso el último vídeo que grabé la semana pasada para La estantería de Noe. No he tenido tiempo de colgarlo antes por tanto jaleo, de ahi a que salga con el pelo largo y en las fotos que colgué ayer lo tenga corto. Hay una visita a la peluquería de por medio, ja, ja, ja.


En esta ocasión, analizo una tragedia de Sófocles titulada Las Traquinias. ¡Espero que os guste!










¿Qué os ha parecido? Espero que os haya gustado.


Ya sabéis que si quereís suscribiros a mi canal de Youtube, podéis hacerlo desde aquí.

Aquí tenéis también los enlaces a mi Trabajo Fin de Máster (2013) y a mi artículo en la revista Tycho, de la Universidad de Valencia.


¿Qué opináis vosotros sobre esta tragedia?


¡Espero vuestros comentarios!